Existen pequeños mundos, invisibles por su tamaño, que albergan inquietantes procesos químicos, físicos y biológicos.
Para aproximase a ellos el ojo humano puede apoyarse en una prótesis que aumenta el tamaño de las cosas para ser captado por la retina: el microscopio.
Raúl González nos acerca este universo a traves de su colección.